dimarts, 5 de juliol del 2016

Mesa dulce Comunión Marina


Uno de los proyectos que he encarado con más ilusión ha sido la mesa dulce de la Primera Comunión de mi hija Marina. De hecho, he estado medio año pendiente sólo de todo lo relacionado con la ambientación y puesta en marcha de la celebración. Así quedó.


Tuvimos tiempo de hacer alguna fotografía en casa con el pastel central de la mesa dulce. Después lo llevamos directamente al restaurante, aportando la nota de color a la sala.  



 El color principal era el violeta, combinado sobre todo con verde. A partir de aquí, caramelos y galletas acababan de hacer llamativa la mesa dulce.




 La organza que compré para la decoración de la mesa era también de color violeta y dentro puse una hilera de pequeñas luces con cable en bronce. 



 Y detrás de la mesa dulce, sirviendo de fondo, puse estos molinillos de viento que servirían como obsequio para familia y amigos. Estaban clavados en unas bandejas de color verde y adornados con lazo naranja y siete peladillas de chocolate cubiertas de azúcar plateado.

 
 Aquí están las galletas con las que acabé de darle sentido al conjunto; todo siguiento el tema de los conejos blancos. Os preguntareis  el porqué de tanto conejito. Pues resulta que uno de los regalos que recibiría Marina este día sería precisamente un conejo blanco. Nos ha cambiado la vida.


  
 
 Más detalles del pastel.
































Y como si de una falla valenciana se tratara, de todo el conjunto de la mesa dulce, hemos indultado de la quema el pastel. Lo tenemos instalado en casa para quien quiera verlo en directo.



















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